INVISIBLES Y SALVAJES

CURADURÍA DEATR3S

TEXTO CURATORIAL
Raquel Minetti, Victoria Ferreyra

Este trabajo poético de traducción está en el corazón de todo aprendizaje.

Rancière

 

Pensar el museo como entidad que respira, que activa el pensamiento, el deseo, el encanto. Un museo que se vuelve poroso; qué, atravesado por las estéticas de la modernidad, se conmociona con los discursos de la actualidad. Justo donde dos puntos se tensan, la cosa se vuelve inestable. En ese lugar nos situamos para deslizarnos, en una práctica difusa, recorriendo los intersticios del museo y haciendo visibles las partes que constituyen este organismo vivo.

Una exposición de arte que se poliniza en seis salas y algunos “no lugares“ con obras, textos, mobiliario, cosas, constituyen lo tangible.

Lo invisible, una curaduría múltiple, compleja, en un espacio  habitado  por cosas y también por personas, una suerte de ecología de la participación (Salgado, 2014). El  personal del museo, los artistas, los invitados-intérpretes, la gente que habita la ciudad, los visitantes, como comunidad de narradores y traductores, ponen en juego sus conocimientos, sus emociones, sus relatos y se constituyen en “co-autores” de  la propuesta expositiva. Intérpretes y traductores que accionan sentidos nuevos a partir de palabras, obras, documentos, modos de participación y producción, .en diferentes instancias de la curaduría,

Estas decisiones sobre la curaduría develan otra clave: la profanación de lugares, de obras de artistas, de conceptos, de procesos; la profanación como acción es puesta en marcha a partir de estrategias heurísticas en operaciones que interrogan constantemente el patrimonio.

Nos entrometemos, husmeamos, en el depósito, en el archivo, en la biblioteca, para descubrir, abrir, develar, para recuperar la memoria. Espacios infiltrados en flujos entre salas. Piezas salvaguardadas que salen del depósito. Nuevas colecciones se arman desde el imaginario de vecinos y  artistas. En forma de crónicas y semblanzas entran al museo artistas salvajes como filtraciones marginales. Intérpretes, desde la palabra o desde el hacer problematizan lo patrimoniable.

La propuesta curatorial, en una gráfica axial, va generando una trama que se cruza en un punto, el museo, ya interrogado antes.  Una  gráfica de líneas que se cruzan en un punto, el Museo.

Un eje disparador, Arte y Educación, propone  un relato museográfico, no como un ejercicio  de  contemplación sino como una apuesta a la reflexión, a la duda, a la producción de conocimiento, desde un umbral donde situarse para mirar- pensar,  a partir de la definición del museo como escuela.

Patrimonio esboza otra línea  fuerza que traspasa el núcleo en una tensión entre lo patrimoniado y lo patrimoniable y pone en juego distintos formatos de lo coleccionable; a la vez articula con la producción artística y la producción teórica, una trama pedagógica que atraviesa todo el proceso de las acciones curatoriales.

El afuera rezuma y filtra en forma de relato, de colecciones y de personas hacia el adentro. El museo es el punto donde se encuentran discursos de lo invisible, procesos y acciones salvajes, para incitar  a construir una narrativa otra.

Esta disposición gráfica, en su construcción, posibilita pensar la forma de rayos de una rueda que se pone en funcionamiento y empieza a andar, con distintas dinámicas según las líneas que se agreguen en las activaciones que cada cual  proponga.

Y en este sentido es que también pensamos la exhibición  no solo como una lista de obras o artistas para mirar en un museo, sino como una experiencia corporal, restituyendo la posibilidad de uso de lo profanado, uso como operación política, de habitar, de hacer experiencia.

Tapa de catálogo Invisibles y Salvajes

Texto de catálogo Invisibles y Salvajes